LLEGAMOS A SIGÜENZA
Antes de lo acordado, aún en Ciudad Real, nuestras mandantes/mandonas llaman a los mandados/sumisos y, antes de que podamos decir "mu" se van solas a desayunar. Eso mismo hacemos nosotros, solos, media hora después. Sobre las 9 buscamos la autovía Daimiel/Madrid y, en buena armonía, nos dirigimos -vía Guadalajara, que eludimos merced a la R-2, a Sigüenza.
Nos encantó, desde la altura Siguënza. Como llegamos justo a tiempo de la visita guiada a la catedral, -nos pareció excepcional- pudimos acercarnos al castillo y a la casa del Doncel.
¿Y qué decir del Doncel? Maravilla de las maravillas. y también la talla episcopal de la sacristía y el retablo de santa Librada.
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