27/07/07. A las 8:15, HACIA TRUJILLO Y MÉRIDA.
A las 8:15 h ya estamos los 2 mandados introduciendo el equipaje en el coche. Desayunamos frugalmente (yo estoy mejor del estómago); a continuación Maite y yo nos dirigimos toda prisa al mercado (cecina y pimentón de Jareiz) y a las 9:15 h. ya partimos.
Teníamos previsto visitar Hervás, pero un error en la señalización, nos lo impide. En tanto, seguimos a Plasencia para ver lass dos catedrales. El calor y el tiempo nos aconsejan, sin embaje, tomarnos un café y partimos súbito a Trujillo.
La carretera que tomamos, preciosa, sinuosa, cenital, panorámica, pero lenta y, a veces, peligrosa. Surca el parque natural de Monfragüe. Espléndido. A las 14 h, en Trujillo; el calor de estío y del cénit nos disuaden de paseos y visitas.
Almorzamos en el Mesón La Troya. Original y abundante, aunque de calidad "sui generis". Alguna comida sosa, pero el gazpacho y la tarta riquísimos. "El conto" muy barato.
Un café en un velador de la Plaza Mayor, preludía nuestra inminente salida hacia Mérida.
La autoría es para nosotros un oásis en cuanto a rapidez y seguridad. Son 90 kms. que se hacen en menos de una hora. Al escritor estas líneas, nos encontramos a 20 kms. Seguiré más tarde.
Entramos en Mérida. Nos llevamos casi media hora buscando la "Casa Mitreo". Se hallaba cerrada hasta las 17 h. Era tanto el calor que decidimos abandonar el objetivo para mejor ocasión.
El Hotel Velado, muy bien. Muy bien, Muy bien. Nos duchamos y descansamos del cansancio y, sobre todo, del calor, hasta las 8 de la tarde.
Las "mandantes", las "niñas" están lipotímicas. Cai la 8h de la tarde. Unos refrescos en la cafetería del Hotel "Velada" de Mérida (me gustó bastante) antes de paser al centro de la ciudad. El calor sigue siendo insoportable, ni la más ligera brisa.
Mérida me pareció deslumbrante, una vez más, en sus detalles monumentales pero no ha progresado urbanísticamente.
Ligera cena y ¡al teatro! Que el marco era único no es un descubrimiento.
0 comentarios